Cuando Kevin McHale desató a Larry Bird

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Una de las características deportivas que marcó el devenir de la carrera de Larry Bird fue sin lugar a duda su altísimo nivel de competitividad. El legendario 33 de los Boston Celtics tan sólo entendía el baloncesto como un deporte en el que se debía dar todo para conseguir el único objetivo posible… ganar.

Bird jugaba cada partido al 110% y entendía que cada uno de sus compañeros debía hacer lo mismo para conseguir ser los mejores. Se exigía el máximo y no pedía menos a los demás.

En ese contexto se desarrolla una de las anécdotas deportivas más curiosas de la carrera de Larry Bird.

El 30 de marzo de 1983 Larry Bird estableció el record de anotación en un partido de temporada regular del equipo más laureado de la historia de la NBA. Aquel día anotó 53 puntos pero ese tope parecía perfectamente superable para un jugador que tenía en su arsenal una de los mejores lanzamientos de tres puntos de la historia.

Parecía cuestión de tiempo batirse a si mismo pero el 3 de marzo de 1985 Kevin McHale cambió el guión de la crónica de un record inevitable.

McHale llevaba ya varios años de gran juego en los Celtics pero siempre se había mantenido en un rol de sexto hombre, pero aquella temporada la lesión de Cedric Maxwell tuvo como efecto directo la titularidad del ala pivot de los Celtics.

Como efecto directo de la explosión de juego de McHale el 3 de marzo de 1985 anotó 56 puntos contra los Detroit Pistons, en una auténtica exhibición de un juego interior simplemente devastador.

Aquel día los Pistons no pudieron frenar al huracán McHale que consiguió batir el record de anotación de los Celtics llevándolo hasta los 56 puntos, aunque realmente el jugador de los Celtics pudo haber anotado más pero se fue al banquillo con varios minutos de juego por delante.

Kevin Mchale y Larry Bird

Al termino del partido Larry Bird felicitó a McHale pero en cierta forma criticó la falta de hambre de McHale del que dijo que podría haber anotado perfectamente 60 puntos.

En aquel momento esa frase pasó un tanto inadvertida pero días más tarde se convirtió en lo que había sido desde el principio… un reto. Kevin McHale había despertado a la bestia competitiva que vivía dentro del hijo de West Baden.

Larry Bird 9 días más tarde, el 12 de marzo de 1985, anotó 60 puntos superando el record de McHale y volviendo a convertirse en el máximo anotador histórico de los Boston Celtics en un partido.

En ese histórico partido tan sólo anotó 1 triple. 

La víctima de la vendetta de Bird fueron los Atlanta hawks de Dominique Wilkins que tan sólo pudo decir al final de aquel partido que ver jugar a Larry bird había sido como estar viendo un videojuego… simplemente imparable.

Este nivel de competitividad hizo grande a los Celtics de aquella época y eterno a Larry Bird… 

Bird y Wilkins

 

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