Zidane y Juventus, dos caminos paralelos que vuelven a encontrarse

A veces el fútbol nos presenta situaciones inverosímiles que no pueden ser previstas ni por las mentes más fantasiosas. La vida de Zinedine Zidane ha dado un vuelco de 360 grados, ya no es aquel habilidoso centrocampista que vestía con orgullo la elástica bianconera.

La coyuntura ha cambiado diametralmente, ahora entrena al Real Madrid con un objetivo claro en mente: convertirse en el primer técnico que reedita título dos años consecutivos.

Un hecho que nadie ha conseguido con el formato actual de la competición y todo ello en una final de Champions que recuerda mucho a la vivida el 20 de mayo de 1998.

Si analizamos el partido con visión retrospectiva vemos como el Madrid se impuso en aquel choque por 1-0 con un tanto de Mijatovic, jugador que no había conseguido anotar ningún gol hasta el último partido del torneo. El fútbol tiene estas cosas, se alimenta vorazmente del presente y una situación negativa puede desvanecerse en un instante.

El triunfo otorgaba al conjunto blanco su séptima copa de Europa.

Los compañeros que militaban en aquel Real Madrid no imaginaban que tres años más tarde compartirían vestuario con el jugador francés.

‘Zizou’ decidió cambiar de aires e incorporarse al club blanco en la temporada 2001-2002, pues con los ojos del derrotado se acostumbra a magnificar al vencedor.

Y no fue mala idea, ahora mismo se ha convertido en uno de los baluartes históricos del club madridista y el cariño que la afición le profesa es prácticamente reverencial. 

Volviendo al partido de Ámsterdam, los onces de Madrid y Juventus mostraban un potencial sobre el terreno de juego que nos evoca una de las épocas más doradas del fútbol europeo: la década de los 90.

La igualdad imperante entre los equipos más potentes del panorama ofrecía una competitividad altamente atractiva para el espectador neutral.

El talento estaba mucho más repartido en comparación con el fútbol actual y los dos equipos configuraban una prueba fehaciente de ello: por el lado madridista, el técnico Jupp Heynckes colocó sobre el terreno de juego a leyendas de la talla de Raúl González, Roberto Carlos, Fernando Hierro o Clarence Seedorf. Marcello Lippi, único entrenador en haber ganado la Copa del Mundo, Liga de Campeones de la UEFA y Copa Intercontinental, posicionó sobre el tablero un centro del campo que genera pavor 19 años después.

El potencial de aquella línea medular configuraba un bloque monolítico: Zinedine Zidane, Didier Deschamps y Edgar Davids.

Una mezcla equitativa entre contundencia y talento.

En posición más avanzada encontrábamos a Alessandro Del Piero y a Filippo Inzaghi, el primero, máximo goleador en la historia de la ‘vecchia signora’, y el segundo, autor de 70 goles en la Champions League, casi nada.

El camino que tuvieron que transitar Madrid y Juventus en la fase final de la Champions 97-98 fue duro, pero ambos equipos superaron los cruces con solvencia.

Los blancos tuvieron que eliminar a Bayer Leverkusen y Borussia Dortmund, mientras que los italianos se las vieron con Dinamo de Kiev y Mónaco.

El ecosistema de ambos conjuntos recuerda mucho al panorama estelar que presentan hoy en día los dos conjuntos: equipos fuertes y equilibrados en todas sus líneas, con un banquillo profundo y una delantera letal.

Los dos cuadros han llegado a la etapa decisiva de la temporada en unas condiciones óptimas en cuanto a juego y resultados.

La igualdad imperante se traslada también al contexto europeo: en Europa se han visto las caras en 18 ocasiones, con ocho triunfos para la Juventus, ocho para el Madrid y dos empates.

Ante el equilibrio de resultados existentes, la final de Cardiff dictará sentencia entre dos monstruos del fútbol internacional.

Las finales hay que jugarlas y es complicado definir quién se llevará finalmente la victoria de un partido tan trascendental.

Pero si tomamos como referencia la casa de apuestas BetStars vemos cómo el conjunto blanco parte ligeramente como favorito.

Una buena muestra de que como dice el subconsciente colectivo del mundo del fútbol, el Madrid no juega finales, las gana.

El Real Madrid ha ganado la Copa de Europa en once ocasiones: 1956, 1957,1958, 1959, 1960, 1966, 1998, 2000, 2002, 2014 y 2016. Mientras que la Juve lo ha hecho en dos: 1985 y 1996.

13 campeonatos europeos en total y un elemento en mente: alzarse vencedor en Cardiff el próximo 3 de junio.

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