El premio al Mejor regreso del año de la NBA

 

PAUL WESTPHAL 1982-1983

PAUL WESTPHAL 1982-1983

El caso del Premio de mejor regreso del año, al excelente escolta Paul Westphal, tuvo que ver nuevamente con la vuelta de una lesión.

Los problemas que mantuvo desde la temporada 1980-1981 con la lesión padecida por estrés en el derecho, hasta que estuvo plenamente recuperado a mediados de la temporada siguiente y su condición adicional de agente libre, hicieron no poder volver a verle en las canchas  de la NBA hasta bien avanzada la temporada 1981-1982, ya con los New York Knicks, tras haber superado el periodo de derecho de tanteo que tuvieron los Supersonics desde la oferta realizada al jugador.

Westphal firmó 10 puntos, 1.4 rebotes, 5.5 asistencias y 1.1 robo por partido en esa temporada, lo cual no eran de por sí unos grandes números, pero merecían un gran reconocimiento por ser realizados por un jugador de 32 años que regresaba de una lesión que había acabado con la carrera de otros muchos jugadores.

El Premio del mejor regreso del año nuevamente se volvía a asociar a una lesión.

 

ADRIAN DANTLEY 1983-1984

ADRIAN DANTLEY 1983-1984

El caso de Adrian Dantley nuevamente tuvo su origen en una lesión, en este caso, en la muñeca. La gravedad de la misma le llevó a perderse 60 partidos en la temporada regular y a no poder alcanzar un nuevo título de máximo anotador de la liga, al cual parecía totalmente perfilado.

A primeros y mediados de los 80’s, Dantley vivió una auténtica edad de oro en los Jazz, en los que llegó a promediar 4 temporadas consecutivas más de 30 puntos por partido y en los que ganó, como consecuencia, dos Premios de máximo anotador de la NBA.

La temporada del «regreso» de Adrian Dantley, consiguió volver a ser All Star y máximo anotador de la liga, dejando unos promedios de 30.7 puntos, 6.4 rebotes y 4.8 asistencias por partido.

Como en el año anterior, el Premio a Mejor regreso del año, se volvía a dar a un jugador que provenía de una grave lesión, pero en el caso de Westphal se entregó a un jugador en el ocaso de su carrera y, sin embargo, en el de Dantley a un jugador en el cenit.

 

MICHEAL RAY RICHARDSON 1984-1985

MICHEaL RAY RICHARDSON 1984-1985

Con Micheal Ray Richardson, más conocido como Sugar Ray, se volvió a los tiempos más oscuros del Premio del mejor regreso del año de la época de Bernard King.

Sugar Ray era uno de los jugadores más conocidos de la NBA, tanto por su excelente nivel de juego que le había llevado a ser tres veces All Star y uno de los mejores ladrones de balones de la liga, como por su adicción a la cocaína que le había conducido a ser parte de varios programas de desintoxicación de consumo de estupefacientes.

El mayor problema que tenía el eléctrico base es que su consumo y sus problemas eran públicos y recurrentes y, por lo tanto, cada vez de mayor difícil solución.

Por este motivo, se pasó la temporada 1983-1984 entrando y saliendo del Plan de rehabilitación de la NBA y de las Clínicas de desintoxicación que intentaban paliar la severa adicción de jugadores como él.

Richardson se había convertido en una referencia para el problema con las drogas y la NBA le miraba con recelo, sobre todo desde que David Stern se había hecho con el control de la Liga y había decidido erradicar el problema, ya que era un grave perjuicio para los intereses comerciales y deportivos de la liga.

Tras esa temporada de rehabilitación, Richardson volvió a la competición en la temporada 1984-1985 y parecía totalmente recuperado de sus adicciones.

Volvió a ser All Star y promedió 20.1 puntos, 5.6 rebotes, 8.2 asistencias y 3 robos por partido, lo cual le valió para ganar el Premio a Mejor regreso del año de la NBA y para que la liga le intentara utilizar como icono de la posible reconversión y recuperación de los jugadores.

El resultado fue que, el 25 de febrero de 1986, Sugar Ray fue suspendido de por vida por el comisionado de la NBA, David Stern, por tres violaciones de la política de drogas de la liga y ya nunca volvió a la competición estadounidense, a pesar de que recuperó el derecho a hacerlo en 1988, pero sus problemas con las adicciones no habían acabado todavía, en ese momento de su vida.

 

MARQUES JOHNSON 1985-1986

MARQUES JOHNSON 1985-1986

El último ganador del premio al Mejor regreso del año fue Marques Johnson. El premio ya estaba básicamente sentenciado y totalmente desnaturalizado y coexistió durante su último año con el del jugador Más mejorado de la NBA y que ganó la estrella proscrita por su periodo post NBA, Alvin Robertson.

Realmente, los datos de Marques Johnson de la temporada 1984-1985 a la 1985-1986, no fueron muy diferentes. Las dos fueron en unos Clippers a la deriva y apenas se diferenciaron.

En la 1984-1985, promedió 16.4 puntos, 5.9 rebotes y  3.4  asistencias y en la 1985-1986 anotó 20.3 puntos, atrapó 5.5 rebotes y 3.8 asistencias, hubo mejora pero tampoco fue especialmente reseñable salvo porque se convirtió en el Capitán del equipo y su nivel de implicación aumentó en un equipo con muy poca trayectoria.

Este último Premio fue muy diferente al del resto de años y mostró una desnaturalización evidente del mismo, con el fin de ir poniendo término a un Premio que había sido otorgado a jugadores de los que la NBA quería desvincularse.

El hecho es que este Premio del Mejor regreso del año de la NBA, desapareció porque realmente reconocía situaciones que la propia NBA estaba intentando huir de ella.

David Stern (Izda.) y Larry O'Brien (Dcha.)
David Stern (Izda.) y Larry O’Brien (Dcha.)

El papel de un nuevo Comisionado como David Stern, con unas ideas muy distintas y menos permisivas que las que tenía el anterior comisionado Larry O’Brien, hizo que el galardón  fuera sustituido de la forma más elegante posible por el del Jugador más mejorado.

El nuevo pretendía reconocer la mejora y la evolución de los jugadores, habitualmente jóvenes y, el otro, reconocía el regreso de jugadores teóricamente más veteranos de situaciones como graves lesiones, problemas contractuales y legales o problemas incluso con las drogas, lo cual no era la mejor publicidad de una NBA,  que iba a empezar a expandirse y globalizarse de la mano del gran David Stern.

Por todo esto, el Premio al Mejor regreso del año de la NBA, dejó de ser concedido y, en cierta forma, olvidado, ya que tampoco sirvió para encumbrar a ninguno de sus ganadores, sino a asociarlos con una liga que renegaba de ellos y de los problemas que les hicieron ganarlo.

 

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