La intrahistoria e importancia del Flu Game

11 de Junio de 1997, Salt Lake City, 19911 espectadores y las serie Final empatada 2 a 2. Este era el inmejorable marco en el que se iba a desarrollar el quinto partido de la Finales de la NBA de 1997. Todo el mundo esperaba un gran partido al más alto nivel de  competición, pero nadie (o casi nadie) sabía que ese partido pasaría a la historia como el Flu Game, una de las mejores actuaciones de la historia de la NBA a la par que uno de los partidos más trascendentes de todos los tiempos.

Para contextualizar la historia hay que recordar que en aquella temporada los Jazz habían demostrada un nivel capaz de retar al todopoderoso Michael Jordan, con un Karl Malone que había sido capaz de llevarse el MVP de temporada frente al mítico 23 de los Chicago Bulls.

Con estos antecedentes se había llegado a la final soñada por todos los aficionados de la NBA.

Por un lado los Chicago Bulls con un balance de temporada de 69-13 y por el otro los Utah Jazz con un balance de 64-18. Ambos equipos habían dominado con autoridad sus respectivas conferencias.

La final avanzaba con la máxima igualdad y cada equipo había hecho valer el factor campo.

Con esta situación de igualdad de 2 a 2 se llegó a la disputa del quinto y último partido de la serie en Utah.

Según relató Tim Grover (preparador personal de His Airness) el día anterior del quinto partido ya entrada la tarde noche, a Michael Jordan le entró hambre y al estar el servicio de habitaciones ya cerrado decidieron pedir Pizza fuera del hotel.

Tim Grover

Aquel pedido lo sirvieron en el hotel Park City cinco personas… lo cual ya de por sí generó sorpresa y dudas en la habitación de Michael Jordan

Algo no iba bien… no era normal que un pedido lo sirviera un grupo de personas, pero lo achacaron a que como ya todo el mundo sabía (tercer partido de la serie) donde se alojaban los Bulls pues que querrían intentar ver a alguno de los jugadores del equipo de Illinois.

Ahora bien, seguramente no imaginaban que el destinatario de la Pizza era Michael Jordan… o tal vez sí.

El único que comió de aquella pizza fue el 23 de los Bulls y a las 2 de la mañana empezaron los problemas.

Vómitos, dolor estomacal y mareos… todo apuntaba directamente a una intoxicación alimenticia o quizás a un virus estomacal.

La cuestión siempre ha sido y será, si aquella pizza llevaba “algún ingrediente extra” o quizás tan sólo fue mala suerte aquel “virus”.

Para Grover y casi todos los presentes aquel día, la intoxicación no fue una casualidad sino que aquella pizza llevaba algún ingrediente que intoxicó a sabiendas a Michael Jordan.

Flu Game Chicago Bulls Jordan

Sea como sea el dolor estomacal, la deshidratación y la fiebre hacían prácticamente imposible la participación de Michael Jordan en el importantisimo quinto partido de la serie.

Al día siguiente sacando fuerzas de flaqueza Jordan se repuso y consiguió llegar al Delta Center para disputar el que pasaría a la historia como el inolvidable partido Flu Game.

En aquel momento tan sólo se sabía que Jordan había pasado una mala noche achacado a un proceso gripal, pero todavía no se sabía la historia de la pizza que aquí os relato.

Se dice que Jordan jugó el partido con más de 38 de fiebre, y a pesar de ello, y de algunos altibajos a lo largo del partido, su papel fue decisivo para lograr una victoria vital en Utah.

El 23 de los Bulls firmó unas estadísticas de 38 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias, 3 robos y 1 tapón para hacer que los Bulls ganaran el partido por un ajustado 88 a 90, con remontada final en el último cuarto incluida.

Virus estomacal, intoxicación alimenticia o resaca (tercera teoría promovida por Jalen Rose)… nunca sabremos realmente lo que llevó a ese estado febril a Michael Jordan, pero lo que si sabemos es que aquel partido jugó muy mermado fisicamente y a pesar de ello hizo que los Bulls se llevaran un partido que pudo cambiar el curso de la historia de la NBA.

Michael Jordan Flu game

Si aquel día Jordan no se hubiera repuesto para  disputar aquel partido, probablemente los Jazz se habrían adelantado en la serie, y hubieran llegado a Chicago con dos bolas de partido y la moral por las nubes.

Aquella victoria en aquel quinto partido podría haber llevado a Stockton y Karl Malone a ganar su merecido anillo de Campeón de la NBA.

Del mismo modo, habría roto la racha de imbatibilidad de Jordan y hubiera mermado tanto los anillos conquistados por el 23 de los Bulls, como su leyenda ya que ya no tendría un palmares inmaculado, en cuanto a victorias en Finales de la NBA se refiere.

En palabras de Phil Jackson… 

“Aquel día Jordan hizo un esfuerzo heroico, uno más para agregar a la colección de esfuerzos que componen su leyenda”

¿Que más se puede decir del Flu Game?

 

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